EPEC - EFICIENCIA Y SEGURIDAD    

Cuidado con la electricidad

La energía eléctrica es cada día, más protagonista de la vida cotidiana. Sus enormes beneficios y la gran familiaridad con que la utilizamos nos hacen olvidar que su uso inadecuado implica un enorme riesgo para las personas.
Las condiciones inseguras, como circuitos sobrecargados y cables dañados, además del mal uso de prolongadores y otros elementos, pueden generar grandes pérdidas.

Tan útil como peligrosa, la electricidad merece respeto. Por eso decimos que con la electricidad no se juega.

No conectemos los aparatos mediante conductores pelados en los extremos.
Evitemos accidentes, no sobrecargando los enchufes con demasiados aparatos, especialmente de alto consumo como estufas, planchas, lavarropas, etc.
Utilicemos sólo fusibles calibrados y adecuados a la instalación; así evitaremos accidentes.
Evitemos incendios, empotrando los conductores eléctricos y evitando improvisar empalmes.
No conectemos aparatos que se hayan mojado y procuremos no usar ni tocar estando descalzos, aún cuando el suelo esté seco.
Ante cualquier reparación en la instalación, desconectemos el tablero general y comprobemos la ausencia de tensión.
El peligro que ocasiona un contacto eléctrico, es mayor cuando nos encontramos en un ambiente mojado o descalzos sobre el suelo.
Revisemos periódicamente los conductores de los electrodomésticos para verificar si existen cables pelados y así evitaremos peligros de electrocución.
No permitamos que los niños se coloquen los cables eléctricos en la boca.
Cuidemos que los niños no introduzcan los dedos u objetos extraños en los enchufes. Para mayor seguridad debemos instalar protectores plásticos en los enchufes que se retirarán cuando los mismos sean utilizados.