EPEC - GENERACIÓN    

Reseña Histórica

El Complejo Hidroeléctrico Río Grande se inauguró oficialmente el 14 de febrero de 1986. El monumental proyecto comenzó a tomar forma en 1970, cuando la entonces Sociedad del Estado, Agua y Energía, inició los estudios necesarios para encarar los trabajos. Las investigaciones llevaron cuatro años; los trabajos, doce.


La Central Río Grande se inauguró el 14 de febrero de 1986, aunque la energía generada por las cuatro turbinas-bombas se puso a disposición del Mercado Eléctrico Nacional en fechas posteriores. La ex sociedad del Estado Nacional Agua y Energía Eléctrica administró el Complejo hasta el 31 de Marzo de 1996, fecha en que se transfirió su explotación comercial a la empresa Núcleoeléctrica Argentina SA. En el año 2001, fue transferida a la Empresa Provincial de Energía de Córdoba.


Características:

 

Las características del Complejo Hidroeléctrico Río Grande, únicas en América del Sur, constituyen un orgullo tecnológico para el país:


  • Su potencia instalada de 750 MW y su capacidad de generar 970 Gwh por año permiten responder a una demanda eléctrica en permanente crecimiento y cada vez más exigente en términos de calidad.
  • Su principal particularidad es la capacidad de acumulación por bombeo, ya que el Río Grande aporta sólo el 15% del caudal necesario para generar. El 85% restante es aportado por bombeo desde Arroyo Corto.
  • La Central está ubicada en una caverna excavada bajo el Cerro Pelado. Tiene 105 metros de largo, 50 metros de alto y 27 metros de ancho; en su interior, podría alojarse la Catedral de Córdoba. Las obras subterráneas se complementan con galerías auxiliares, una cámara de oscilación y una chimenea de equilibrio.

Funcionamiento


Para la generación, que se efectúa en las horas de mayor demanda de energía, el agua ingresa por medio de la obra de toma, en el embalse superior, desde donde se genera energía.

 

  • El agua pasa al túnel de restitución, que la llevan hasta el embalse inferior, ubicado a seis kilómetros de distancia.
  • En las horas de menos consumo de energía el proceso se revierte: el agua recorre el mismo sentido, pero en sentido inverso. Para ello, las cuatro máquinas generadoras se transforman en bombas. Así, giran en sentido antihorario para elevar el agua desde el embalse inferior hacia el superior.