En la Industria y la Empresa

Es posible que en su empresa o industria se esté desperdiciando energía. Corregir esta situación le permitirá reducir costos y, al mismo tiempo, beneficiar al ambiente.

 

Se puede ahorrar, sin inversión o con pequeñas inversiones que al corto plazo resultan muy rentables, alrededor del 20% en el consumo de combustibles y energía eléctrica de casi cualquier instalación.

 

Como regla general, se puede ahorrar energía utilizando cuatro criterios principales:

  • la cantidad adecuada para el uso que se requiere
  • en el punto donde se requiere
  • por el tiempo que sea realmente necesario
  • con el dispositivo que tenga la mayor eficiencia energética

Más Información:

Ideas eficientes


Algunos consejos sencillos y efectivos para poner en práctica los criterios mencionados:

Apagar equipos cuando no se necesitan.
Muchas veces se dejan lámparas prendidas en cuartos vacíos o durante el día, o motores operando sin carga.

Evitar fugas y pérdidas de conducción y transmisión.

Una mala puesta a tierra, las cañerías sin aislamiento, las fugas de agua o aire comprimido son casos típicos de desperdicio de energía.

Aislamiento adecuado.
En zonas de clima extremo, un correcto aislamiento de los edificios reduce las necesidades de climatización, lo que permite grandes reducciones energéticas.

Utilizar equipos con la capacidad adecuada a la carga demandada.
Un caso común es el de sistemas de bombeo de agua que tienen capacidad para mover más agua de la que realmente se requiere.

Fraccionar circuitos eléctricos y de aire acondicionado.
Es muy común encontrar pisos enteros con un solo interruptor para la iluminación o con un solo termostato para el aire acondicionado.

Mejorar el mantenimiento.
Los equipos sin mantenimiento adecuado consumen más energía.

Usar tecnología de alta eficiencia energética.
El avance tecnológico y la aplicación de normas obligatorias han dado lugar a que los equipos disponibles en el mercado consuman menos energía que los equipos en operación.

La renovación de equipamiento requiere inversiones que en muchos casos se recuperan en el corto plazo, gracias al ahorro de energía que permiten:

  • Lámparas fluorescentes compactas. Consumen una cuarta parte que las incandescentes que dan el mismo nivel de iluminación (y duran aproximadamente ocho veces más)
  • Motores. Los motores actuales pueden ser hasta 7% más eficientes que los que entraban al mercado en 1994.
  • Equipos de aire acondicionado. Los equipos nuevos tienen eficiencias de más de 20% que los que entraban al mercado hace apenas unos años.
Detecte las oportunidades de ahorro


Le sugerimos algunas acciones para determinar las oportunidades de ahorro de energía que existen en su empresa:

Determine cómo mide el consumo y cómo paga su empresa cada uno de estos energéticos:
Ubique y organice todos los contratos y recibos por concepto de energía que ha manejado históricamente su empresa. Identifique el tipo de tarifa o precio unitario (precio por unidad de energía) a la que está sujeto el servicio. Identifique dónde, cómo y cuándo se mide el consumo de energía en su empresa. Busque la forma de medir sus consumos en períodos más cortos que los de facturación y hágalo de manera más detallada, es decir, por proceso, sistema y, en caso que lo amerite, por equipo.

Organice y sistematice la información de sus consumos energéticos:
Organice la información sobre consumos de energía, según se pueda, por hora, día, semana, mes. Sistematícela, póngala en hojas de cálculo o en una base de datos en una computadora. Igualmente, separe esta información, si es posible por proceso o por área de la empresa, instalación o equipo.

Identifique cuándo y dónde gasta energía:
Con la información que usted organizó y sistematizó, puede ahora ubicar dónde y cuándo ocurre la mayor parte de su consumo de energía y así empezar a definir las áreas de oportunidad.

Calcule índices de los energéticos de su empresa:
Con los datos de consumo energético e información sobre su empresa, sus procesos y sus instalaciones, usted puede establecer, primordialmente por año, índices que puede utilizar para hacer comparaciones.

Compare sus índices y ubique la situación de su empresa:
Los índices pueden compararse de dos maneras básicas, en un proceso de comparación interna o externa, también llamado Benchmarking:

  • Benchmarking interno: Se realiza dento de la misma organización o instalación al comparar la evolución histórica de los índices.
  • Benchmarking externo: Se efectúa comparando las instalaciones, procesos, sistemas, equipos, productos y servicios de la propia empresa con los de otra u otras empresas con procesos o productos similares.